Empresas fachada

El disfraz preferido por los defraudadores fiscales y lavadores de dinero..

Para muchos, las empresas fachada es un mal necesario para pagar menos impuestos o bien, para transferir dinero de dudosa procedencia de un lugar a otro y de una cuenta a otra.

Ya sea del narcotráfico, defraudación fiscal o corrupción, estos delitos siempre buscan un disfraz para ocultar ganancias y es aquí donde entran en juego las empresas fachada.

Se les denomina fachada a todos los negocios que simulan operaciones para dar apariencia de legalidad sobre sus ingresos.

Las empresas fachada, tienen un doble propósito: el primero es para quien lo administra, ya que termina vendiendo facturas que amparan operaciones inexistentes y cobra una comisión por el monto de cada operación y en segundo lugar, para quien lo compra ya que puede aumentar sus deducciones y asi lograr una base reducida para el pago de los impuestos.

Cuando las facturas eran de papel, se hablaba de facturas falsas, pero con la llegada de la factura electrónica, una factura ya no puede ser falsa ya que contiene todos los requisitos legales y en consecuencia, el delito se transformo ya que ahora una factura real ampara una operación que no existe, ya que solo esta simulando realizar su actividad normal.

Aquí surgen muchas preguntas:

  1. ¿Quiénes se atreven a constituir una empresa fachada?
  2. ¿Cómo se constituye una empresa fachada?
  3. ¿Cuánto cuesta constituir una empresa fachada?

Respondiendo a las preguntas anteriores, los mayores interesados siempre serán aquellos que obtienen ingresos a través de la delincuencia de calle y delincuencia financiera, por ejemplo defraudadores fiscales que no pagan sus impuestos como deberían y personas corruptas que obtienen ingresos por mordidas o moches como se le conoce al acto de corrupción.

Por otro lado, el proceso de constitución es el mismo que el de una empresa formalmente establecida, ya que los que la constituyen deben cumplir con todos los requisitos; desde la obtención de la autorización del nombre, la fe publica de un notario o corredor, inscripción en registro público, inscripción al registro federal de contribuyentes del SAT, obtención de firma electrónica avanzada y cuenta bancaria.

Finalmente, en términos monetarios, las empresas fachada recuperan fácilmente su inversión económica desde la primera operación ya que suelen cobrar un porcentaje sobre el monto facturado y de ahí, obtienen el retorno de la inversión realizada. El monto de la inversión varia del área geográfica donde tenga su domicilio fiscal, ya que, si bien es cierto, los pagos de derechos suelen ser los mismos en el territorio nacional, los honorarios de los profesionales que participan en su constitución, varían de acuerdo a la ciudad o entidad federativa en la que se encuentren. El costo principal de las empresas o negocios fachada no es solo en el sentido económico, sino también en lo social ya que generan un impacto en la cultura del que no tranza, no avanza.