El lado obscuro de las donaciones

Como las asociaciones civiles son utilizadas como vehículo financiero para el lavado de dinero.

Como las asociaciones civiles son utilizadas como vehículo financiero para el lavado de dinero.

Aclaro que no quiero satanizar a las Asociaciones Civiles (A.C), pero todos debemos tener en cuenta que el delincuente financiero siempre busca mecanismos o vehículos para trasladar sus dineros que obtiene de forma ilegal a un lugar seguro.

Las asociaciones u organizaciones sin fines de lucro al contar con buenas intenciones de ayudar a causas nobles pueden ser la fachada perfecta para quienes buscan perder el rastro del dinero sucio.

Ya sea tratándose de narcotráfico, corrupción, defraudación fiscal o incluso, defraudación a los regímenes de seguridad social y en general, cualquier acto de delincuencia organizada que genere ganancias ilegales tendrá la necesidad de lavar el dinero para ser utilizado con normalidad en el sistema financiero.

Si te preguntas porque el dinero debe ser lavado si lo puede utilizar en efectivo, pues resulta que las restricciones que impone la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI) prohíbe a las empresas o personas que pudieran vender un bien o prestar un servicio recibir pagos en efectivo y en consecuencia impone un umbral permitido (bajo) para realizar operaciones con billetes y monedas de curso legal y por ello los delincuentes financieros deben buscar una manera que parezca legal para utilizar el dinero mal habido; esto se traduce en que, buscan a una A.C. para que reciba el dinero y compre lo que tenga que comprar (inmuebles, vehículos, joyas, obras de arte y todo lo que se te ocurra). De esta forma, crean la ilusión a una inmobiliaria de estar vendiéndole una edificio a una asociación sin fines de lucro y no a un defraudador fiscal o un político corrupto, simplemente es una fachada; lo mismo pasaría con una agencia de vehículos; que le presentaran una fantasía de estar vendiendo una camioneta de lujo a una asociación de ayuda humanitaria y no a un político o empresario corrupto; es decir, construyen la fachada que será utilizada para aparentar que la camioneta o el edificio es de la asociación, cuando en realidad está al servicio de la persona que obtiene dinero ilegal (al cual denominaremos beneficiario controlador y abordaré en otro artículo).

En resumen, si sumamos las buenas causas que impulsan las asociaciones o fundaciones verdaderas, las malas intenciones de los lavadores de dinero y la deficiente regulación que se aplica a estas entidades resultan un buen negocio para los lavadores de dinero ya que operan con el mínimo de supervisión y con beneficios fiscales al obtener registros como donatarias autorizadas.

Esta misma autorización permite a las A.C, expedir comprobantes fiscales por donativos que serán deducibles de impuestos para quien realice las aportaciones. Cabe aclarar que, la autorización para operar como donataria autorizada brinda mayor certeza para quienes están interesados en desviar recursos públicos ya que cubren ambos lados:

  1. Por un lado, apoyan causas sociales (aunque sea solo una fachada).
  2. Obtienen un comprobante fiscal (que sin problema justificará el dinero entregado).

Si a esto le sumamos, que muchas aportaciones pueden ser en efectivo y otras en transferencia, las asociaciones civiles u Organizaciones Sin Fines de Lucro (OSFL) tienen la capacidad para realizar ambas operaciones.

Concluyo diciendo que este, es un mero análisis personal en calidad de experto en PLD/FT que asesora a este tipo de empresas para prevenir que sean utilizadas en procesos de lavado de dinero, no te claves defendiendo una u otra A.C, simplemente señalo la vulnerabilidad que su misma estructura jurídica y su objeto social le brinda.